lunes, 6 de agosto de 2012

Mis accesorios

No soy compradora compulsiva, simplemente una mujer que se enamora de algunas cosas especiales! esta es  mi caja de chucherías para el pelo, por ejemplo: 





Paso a detallar: 
Moñitos




El negro me lo compré hace como 4 años para un casamiento y al final no lo usé, es hermoso, una hebilla francesa, tiene dos flores, es un color clásico, pero siempre me olvido de que lo tengo. Los de florcitas van con un vestido camisero de jean que tengo (otra de esas cosas de las que me enamoré a primera vista), el gris va con un pañuelo de "seda" que tiene un estampado prácticamente igual. El rayado de lana sigue sin estrenar.
Vinchas: Tengo más pero las que me más me gustan son estas dos, ese moñito es de un hermosor incuestionable! 





Hebillitas para el pelo/ballerinas






La estrella de mis chucherías para el pelo un sombrerito para poner el rodete....




Lo que no salió en las fotos son hebillitas y más vinchas....
Una pavadita adornando nuestro pelo  nos puede cambiar el look, o no?  




Del azar y los fracasos


El cielo era un destello de harapos celestes en la ventana adornado de  grises edificios. La quemadura iba sanando poco a poco, aunque seguía insistente en su dolor para recordar que debía ser más cuidadosa al abrir el horno. Era un lunes como cualquier otro, o tal vez no, era el primer lunes que sentía el miedo al fracaso, luchar por un sueño, tenerlo casi entre las manos y temer que se escape como arena ¿Cómo manejarlo? Era algo que todavía no había aprendido. En su afán de controlar todo, había algo que sabía que no podía: lo azarosa que es la vida. Eso le generaba vértigo, angustia, dolor, hasta bronca, pero no podía hacer nada para remediarlo. 

martes, 24 de julio de 2012

Lo que se viene...

No se alarmen, no se inquieten, saquen las tijeras y cuchillos que tengan cerca... se vienen para el verano los colores fluo... #LaApocalipsis

miércoles, 23 de mayo de 2012

Cosas de la vida

A veces nos pasan cosas en la vida que no llegamos a entender. Las cosas buenas no las cuestionamos pero las malas son como un carozo de durazno atravesado y le damos una y mil vueltas tratando de encontrarle el origen, el motivo, el sentido, no nos creemos merecedores de "eso", hasta que esa pequeña piedra se transforma en un muro insondable. Nuestra existencia se torna gris cual paredón construido sobre la base del dolor y la incapacidad de comprender que las cosas malas suceden tanto como las buenas, de tal manera que mientras podemos disfrutar de unas, tenemos que aprender a ver racionalmente las segundas y no permitirles ocupar más de lo necesario en nuestra vida. Tampoco es cuestión de andar por los caminos de Dios como un bobo esquivando las desgracias o negándolas viendo "los pajaritos" (léase con vos de Mario Sánchez) y "las margaritas".Hay que tomarse tiempo tanto para unas como para otras. Deleitarse con cada instante que merezca la pena ser recordado y sacar provecho de esas oportunidades en que vemos todo opaco, no transformarlo en una mancha para nuestro corazón sino una enseñanza de lo vivido.  

viernes, 18 de mayo de 2012

Mi debilidad

Debo decir que con el tiempo los tacos se hicieron mi debilidad. Voy a la zapatería dispuesta a comprarme unas chatitas o a lo sumo un taquito de 3 cms. y salgo con unas terribles plataformas de 10 . No lo puedo evitar, es como un vicio, claro que en el piso alfombrado del local y dos minutos de postura se ven divinos, pero la realidad es otra, hay que bancarlos en el viaje en colectivo, ir al estilo sardina y encima tener que soportar algún que otro pisotón. Hay que caminar varias cuadras y ni hablemos si se trata de apurar el paso porque llegamos tarde. También hay que saberlos caminar, ayer sin ir más lejos, veo una mina esperando a la amiga, la que esperaba tenía unos zapatos negros divinos taco aguja altísimo, con plataforma y en la capellada estilo swing, pero en vez de ser blancos y negros eran todos negros (se veía el detalle del cuero picado), eran un sueño, hizo dos pasos y mató la libido del más ferviente fetichista, parecía que iba pisando huevos! Cero estilo, por eso digo, no es cuestión simplemente de gastarse una fortuna en tacos y salir a andar. Mujeres, hay que aprender a caminarlos y aguantarlos todos los días!! Hay que saber con que llevarlos!!!
Les dejo esto para que disfruten un  rato.

jueves, 17 de mayo de 2012

Día de Internet

¿Qué sería de nuestra vida sin internet? Leeríamos más, hablaríamos más, disfrutaríamos más de la naturaleza, no sabríamos dónde está el "otro" en todo momento, perderíamos contacto con los que tenemos lejos, dormiríamos más, comeríamos más tranquilos, conoceríamos menos cosas general y mucho más las particulares, sabríamos menos chismes, habría menos tendinitis de muñecas y hombros... y la lista sigue...cuántas cosas que nos pasarían sin internet.
FELIZ DÍA 

martes, 15 de mayo de 2012

De excesos, envidia e ira...

Mi abuela siempre decía "lo que abunda no daña", y con esa frase se podía justificar casi cualquier exceso, aunque si uno lo piensa bien, los excesos no son nada bueno, ni siquiera esos que llamamos de "amor" o "protección" que no hacen más que coartar la libertad del otro. Este tema me hizo recordar mi pasaje por la vida virtual en los foros.
Hace un tiempo cuando estaba obnubilada con mi casamiento, tuve la buena idea (en aquel momento fue buena, mirándolo en perspectiva, salvo excepciones, fue una de las peores de mi vida) de suscribirme en un foro de novias que prefiero no citar. Al principio todo fue rosas, un montón de "locas" como yo, que nos casábamos el mismo mes y algunas hasta el mismo día! Compartíamos preparativos, tarjetas, ajuar, peleas con amigas, rencillas familiares, de todo, pero (siempre hay un pero) llegó el día del casamiento, y así como nos hicimos "super amigas" pasamos a ser perfectas desconocidas... Algunas nos reagrupamos en ese interés lejano o cercano de formar una familia. Otro comienzo color de rosas, cuánto duró, lo mismo que la esencia de una flor en la tormenta (por no ponerme procaz). Al principio nos contábamos todo, chateábamos horas (¿ninguna trabajaba? Sí, todas, pero siempre encontrábamos el momento para charlar y pasar el rato). Es cierto que los amigos son las personas afines que uno elige para que lo acompañen en la vida, y es muy difícil encontrar en esta "virtualidad" esa afinidad. Así que de ser un grupo numeroso, se fue achicando poco a poco y me empecé a sentir como en el juego de la silla, esperando en cualquier momento quedarme sin asiento. Las exigencias para pertenecer parecían ser cada vez mayores y tener una opinión distinta era motivo de enojo de algunas (mi marido tiene razón cuando dice que las minas somos jodidas). Empecé a cuidarme de lo que contaba y de lo que no, porque empezó a aparecer ese bichito que carcome todo vínculo la "envidia". Cuidado, no lo digo porque me considere una creída que todo el mundo me envidia, pero comentar un avance o un suceso que podría generar cierta felicidad era motivo de las críticas más despiadadas al punto de que comprarse una cartera se convertía en una tarde en el banquillo de los acusado por su precio, o una entrada a un recital merecía el enojo como si esas personas las hubiesen pagado, se habían convertido en juezas de la vida ajena. No me considero una carmelita descalza, ni mucho menos, soy una mujer llena de errores como todos, pero ciertos comentarios me empezaron a incomodar. Tan enceguecida estaba considerándolas mis amigas (es cierto que por más que uno trate bien a la gente no puede esperar recibir el mismo trato aunque sería lo lógico, pero este mundo de lógico no tiene nada). Y me quedé fuera de la silla, parece que en algún momento se armaron dos bandos y yo quedé del contrario y todavía al día de hoy me pregunto el motivo. Resultó que de golpe ya no éramos tan amigas, que no había tanta confianza, que yo les "vendía un buzón de mi vida", "que mi vida no podía ser así como yo les contaba"    (Estoy pensando seriamente hacerme unas remeras con esas frases porque son cuando menos, graciosas). Y es que Marga tenía razón es muy difícil darse cuenta en la virtualidad quien es el otro, hay mucho maníaco dando vuelta.. Las cosas quedaron raras desde esa charla y desde que me sacaron el "banquito" del grupo. Ay de mí! El día de osé hacerle notar a una de ellas que estaba haciendo lo mismo que me criticó dos días seguidos. Fui sentenciada a lapidación, víctima de las peores palabras y de los deseos más bajos, Ahí vi asomar la ira que es como la hermana menor de la envidia, vienen juntitas, con la intolerancia y otras yerbas, pero ya me extendí mucho, necesitaba hacer mi descargo y ya está. Me juré por lo más sagrado que iba a dar todo de mí para nunca ser como ellas. Eso sí, dejaron marca, ahora no me fío así por que sí de cualquier amigo "virtual".