viernes, 11 de mayo de 2012

Días difíciles

Hoy fue unos de esos días complicados en el trabajo que no me dieron tiempo ni a pensar en qué era lo que tenía ganas de escribir hoy. Hay algo que me da vueltas en la cabeza, que me maravilla, algo que dejé plasmado en algunos escritos: esta instantaneidad, virtualidad, esta sensación de "lejana cercanía" que nos permite comunicarnos en segundos a miles de kilómetros de distancia. Es extraño compartir tiempo (y no espacio) con otras personas y que te lleguen a conocer más allá de esas letritas brillantes bailando en un monitor, pero más extraño me parece como uno puede llegar a enamorarse de otro. No extraño por imposible porque de hecho alguna vez me ha pasado (aunque la mayoría hayan sido decepciones), sino por misterioso e indescifrable, pero no debería sorprenderme, la vida misma es misteriosa e indescifrable, muchas veces se parece a un cuento que no nos terminaron de contar. A veces en nuestro afán de controlar todo pretendemos conocer la vida toda, pero es imposible. Esto me hace acordar a como dividían el destino los griegos y las explicaciones de nuestro querido profesor Oscar Conde le tûje (léase la tiujé, aunque lo vamos a encontrar escrito como tyche) es lo que te toca en suerte, lo que te toca en el reparto de la vida, Ananke lo inevitable, lo azaroso, lo que desconocemos y moiras, eran las que iban tejiendo la vida (creo que era algo así, pasaron ya 6 años de aquellas magníficas clases).
Moraleja: la vida es muy extraña, y aunque tratemos de controlarla nunca lo lograremos!!
MMMMuacks!  

No hay comentarios:

Publicar un comentario