jueves, 10 de mayo de 2012

El color de mis amores

Estaba pensando que en mi bienvenida no hablé de dos amores, uno Racing Club de Avellaneda y el otro la fotografía. El primero es un amor de tiempos inmemoriales, es una larguísima historia que nace con los albores del 1900 y mi abuelo Pedro, un pibe de barrio con una pierna con parálisis infantil culpa de "la polio" que necesitaba rehabilitarse haciendo natación. Conforme pasaron los años ese cariño por los colores blanco y celeste fueron creciendo, así llegó a ser socio vitalicio y encargado de la comisión de fiestas. Supo traspasar este amor por la gloriosa academia a mi mamá y ella a mí, aunque yo no conocí a mi abuelo sino por fotos y charlas extensísimas con ella. Este amor es como un homenaje a mi abuelo, es un orgullo haberlo heredado, es como una posta que, si Dios quiere, pasaré a mi hijos y ellos a sus hijos, será algo que trascienda las generaciones ya que en sus bisnietos habrá un lugarcito en su corazón para él como hoy lo hay en el mío. De mi otro amor hablaré después. MMMMMMMuacks...

2 comentarios:

  1. qué linda la época dorada de los clubes, cuando se hacían bailes y los chicos de la "barra" se juntaban a charlar y tirar pinta.
    Me encantaría ver fotos del abuelo unidas con el club... para amalgamar las dos pasiones!!
    Besos.

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  2. Si! Voy a buscar, antes las fotos no estaban tan de moda como ahora. Voy a tener que poner la casa de mi vieja patas para arriba!! :)
    Besos!!

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